De un confinamiento con cinco niños al plan A: la historia de Bichobola

Bichobola nació en pleno confinamiento, con cinco niños en casa y la idea de hacerles tacitas y manteles individuales con sus animales favoritos para que quisieran poner y quitar la mesa. Lo que empezó como una ocurrencia para sobrevivir se convirtió, poco a poco, en su plan A. Ahora la marca llega al market de TAMUJA FEST con diseños sencillos, prácticos y con un punto divertido. Hablamos con ellos de sus orígenes, de lo que los hace diferentes y de su cariño especial por los markets, que empezó en el jardín de la casa de la abuela.

¿Cómo nació la marca y qué historia hay detrás de la marca?

Bichobola nació en pleno confinamiento, con cinco niños encerrados en casa, mucho jaleo y una madre desesperada por conseguir un poquito de ayuda y orden!

Se me ocurrió hacerles unas tacitas y unos manteles individuales con sus animales favoritos. ¡Y oye, mano de santo! De repente, todos querían poner y quitar la mesa.

Lo que empezó siendo una ocurrencia para sobrevivir al confinamiento fue creciendo poquito a poco. Primero como un plan B, compaginándolo con otros trabajos y la vida familiar, hasta convertirse en lo que es hoy: nuestro plan A.

Detrás de Bichobola hay mucha familia, mucha ilusión, un poquito de locura y unas ganas tremendas de diseñar cosas bonitas.

Cuando alguien descubre vuestra marca, ¿qué te gustaría que encontrara en vuestros productos y qué crees que os hace diferentes?

Me gustaría que encontrara cosas bonitas, sencillas, prácticas y, sobre todo, que le arrancaran una sonrisa.

En Bichobola nos gusta dar una vuelta a las cosas de toda la vida. Hacer de lo cotidiano, algo especial. Porque una bolsa es una bolsa, pero con un dibujo especial y una frase divertida puede convertirse en la bolsa favorita de alguien.

Creo que lo que nos hace diferentes es precisamente eso: no buscamos hacer grandes cosas, sino conseguir que las pequeñas tengan algo diferente. Nos gustan los diseños con un punto divertido, los detalles cuidados y los productos prácticos que se usan y se disfrutan de verdad. Y si además conseguimos que alguien sonría al verlo ¡misión cumplida!

¿Qué significa para vosotros formar parte de TAMUJA FEST? ¿Qué es lo que más os gusta de compartir vuestro proyecto con quienes se acercan al market?

¡Nos hace muchísima ilusión! Tenemos un cariño especial a los markets porque el primero que hicimos fue en el jardín de casa de mi abuela, que fue una de las primeras personas que confió en este proyecto.

Por eso, cada market es especial para nosotros. Nos encanta salir de detrás de la pantalla, conocer a la gente, y ver sus reacciones cuando descubren nuestros productos.

No hay nada como ver a alguien reírse con una de nuestras frases, enamorarse de un dibujo o decir: ¡Esto le pega a mi hermana! Al final, Bichobola va un poco de eso: de compartir cosas bonitas, de conversaciones chulas y de pasar un buen rato. Y TAMUJA FEST nos parece una oportunidad maravillosa para hacerlo. ¡Gracias por contar con nosotros!

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